¿A qué esperáis?



   Vivís olvidándome. O quizá, más probablemente, me ignoráis adrede. Y cuando os recuerdo mi naturaleza inevitable llevándome a uno de vuestros seres queridos, clamáis al cielo, me maldecís o me culpáis de vuestra tristeza.

   ¿No os dais cuenta de que si saboreáis la vida es porque sabéis de mi existencia?

   Y, si no lo estáis haciendo, ¿a qué esperáis? Yo no doy segundas oportunidades.

Mónica Prádanos

2 comentarios:

  1. Monica tu microrelato me ha tocado el corazon siempre es un placer leer algo que escribes tienes un talento natural para ello, sigue haciendolo asi de bien y un saludo para los esprosados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! :D
      Cuánto me alegra saber que mis escritos os aportan algo :) ¡Mil gracias por comentar!

      Eliminar

Toda opinión es bien recibida, siempre que se haga desde el respeto.