Nieve, luna, flores. Antología del haiku japonés, de José María Bermejo (Opinión)



Antes de hablar del libro en cuestión, hablaré del haiku. No creo que sea un género para todo el mundo, pues por lo breve que es y la temática sencilla que suele tener, a veces deja una sensación de “sin más”. No sé si me explico.

Ahora bien, cuando lees ese haiku que te trae a la mente un recuerdo o una sensación placentera, es una maravilla. O cuando tiene esa ruptura que te hace pensar: “¡Ostras, qué bueno!”. Creo que es cuando encuentras este tipo de haikus cuando empiezas a amarlos. Como digo, no todos me hacen vibrar, pero los que lo consiguen, ¡oh! Esa sencillez, ese amor a lo natural y cotidiano, esa calma; los haikus transmiten todo eso.

A mí me gusta o anotarme esos haikus especiales o marcarlos (con lápiz en mi libro). Así puedo releerlos cuando me apetezca volver a sentir eso que me transmiten.



Creo que esta es una antología genial para acercarse al haiku. Como vienen muchos haikus de diferentes autores, hay para todos los gustos. Hay autores megaconocidos como Basho y otros desconocidos o muy poco conocidos. Personalmente, los de Basho no me han gustado tanto como otros.



Además, el libro tiene dos cosas muy interesantes para entender mejor todo el mundo del haiku. Lo primero de todo: la introducción. En ella se comentan, entre otras cosas, algunos elementos muy presentes en los haikus y a qué hacen referencia. Es muy interesante y a mí me ha ayudado a comprender en mayor profundidad este arte.

La otra cosa son comentarios a raíz de algunos haikus, en los que se habla de aspectos referentes a la cultura japonesa. A mí, que me encanta esa cultura y siempre agradezco conocer más, me han gustado mucho estas anotaciones, que, dicho sea de paso, tampoco son muchas y por tanto no molestan la lectura.



Una “pega” que le saco al libro es que no venga el original. Por ejemplo, justo al lado de la traducción, aunque sea en rōmaji. Así el libro tendría el mismo número de páginas y los lectores occidentales podríamos al menos leer cómo suena el original. Igual esto solo lo piden los frikis del japonés como yo, pero bueno, tengo que decirlo.



Otro detalle que me ha gustado del libro es que hay una serie de marcas junto a los nombres de los autores para saber si el autor en cuestión fue discípulo de Basho o de Buson o ¡mujer! Pues sí, me sorprendió que hubieran llegado hasta nuestros días haikus de mujeres, y me he alegrado mucho, claro que sí. Hay muy pocas, en contraste con los hombres, y pocos haikus, también. Pero hay, y me ha gustado saber quiénes de ellos eran mujeres.



Puntuación 4 / 5



Pero, ¿de qué va este libro?


(sinopsis procedente de GoodReads)



Esta antología del haiku japonés, que incluye 800 haikus de 153 poetas, es, sin duda, la más completa y la de mayor calidad literaria de las publicadas, hasta este momento, en lengua española. José María Bermejo ha logrado una versión afinadísima, rigurosamente fiel al texto y la métrica original de cada haiku y, al mismo tiempo, bella, directa y expresiva. Versión de poeta que, desde la pasión y el conocimiento, con la instintiva sabiduría de un creador, logra transmitirnos los valores esenciales del haiku, resumidos por Blyht: olvido del yo, soledad, conformidad con lo que es, rechazo de todo verbalismo, sentimiento, libertad, sentido de la contradicción, humor, sencillez, sentido de lo concreto y amor al universo y a todas las cosas que lo integran.


2 comentarios:

  1. Hay una errata bastante graciosa. Donde escribes romaní, debería ser rōmaji.

    Tengo un par de libros de haikus de Sōseki, plagados de versos sobre la naturaleza y el paso de las estaciones, leitmotivs muy habituales en la literatura japonesa —en general— y de la poesía en Haikus —en particular—. Perfectos para ser disfrutados en las lluviosas tardes de otoño que están por venir.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ups! Muchas gracias por decírmelo, ahora mismo lo corrijo. De Sōseki me han gustado varios en este libro, miraré más de él.
      ¡Gracias por leerme!

      Eliminar

Toda opinión es bien recibida, siempre que se haga desde el respeto.