Primera novela


     Hoy he dado el "punto final" a mi primera novela (la primera que termino). He estado trabajando en ella más o menos tres años, durante los que ha cambiado casi completamente. En este tiempo, he recibido las críticas que todo escritor que se precie desea, de esas que te ayudan a encontrar lo que tienes dentro y quieres contar a través de esa historia, de esas que te hacen darte cuenta de tus puntos fuertes como escritor y de los puntos flacos, los que hay que mirar con lupa pero sin desesperarse. Críticas y consejos que me han hecho crecer como escritora de una forma que me ha sorprendido. No todas las he llevado a la práctica, como aquellos que han seguido mi proceso de escritura verán, pero las he reflexionado. 
     Creo que un escritor tiene que reflexionar mucho, mucho, mucho sobre lo que escribe, y las críticas hechas desde el respeto es lo que potencian, esa reflexión de la que surge el aprendizaje y gracias a la cual la historia se redondea, se hace más profunda y más real, más "a flor de piel". 
     Durante estos meses de trabajo, he conocido a los personajes de esta novela y he caminado junto a ellos por tierras nuevas y maravillosas. Poner ese punto final por un lado me apena, pues de alguna forma esta aventura ha terminado. Y, sin embargo, por otro lado me siento exultante por dos motivos: el primero, contradictorio con lo anterior, es que siento que la historia seguirá viva; y el segundo... ¡qué satisfacción, haber completado la historia! Está ahí, todo lo pulida y perfeccionada que he sido capaz. Ya no es un edificio en obras, sino que está abierto para que quien lo desee pueda visitar cada rincón. 
     Ahora viajará a probar suerte al premio Minotauro. Quizá en unos meses (bastantes meses) salga de mi cajón y vaya a parar a las manos de alguien...

2 comentarios:

Toda opinión es bien recibida, siempre que se haga desde el respeto.